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Debate acerca de las Alcaldías Locales. Carlos Vicente De Roux

Planteamiento de Carlos Vicente De Roux en el Editorial de su página:  http://www.carlosvicentederoux.org/



Noviembre 13 de 2013

Una crisis estructural afecta la contratación de las alcaldías locales y sus Fondos de Desarrollo Local, y se manifiesta recurrentemente cuatrienio tras cuatrienio. Lo que está reventando al respecto en la administración Petro es más profundo que una rivalidad entre el actual y el anterior secretarios de gobierno.
Ojalá que lo que está ocurriendo en las alcaldías locales fuera una puja burocrática entre el secretario de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, y el ex secretario Guillermo Asprilla. Es mucho más complicado que eso. Por supuesto que hay tensiones y rivalidades entre los dos Guillermos y que ambos pueden tener apuestas para los comicios del año entrante, pero los dos son honrados y no andan en el plan de devorarse la torta de las alcaldías.
Al año o año y medio de haber comenzado cada período de gobierno, empiezan a multiplicarse las referencias de corrupción en esas alcaldías, y sobre todo en sus Fondos de Desarrollo Local (FDL), cuyo monto pasa de medio billón de pesos al año para las 20 localidades.
Peñalosa enfrentó el problema creando las Unidades Ejecutivas Locales (UEL), oficinas de control de la contratación de los FDL adscritas a las secretarías. Mockus mantuvo las UEL. Lucho Garzón también, aunque en su campaña habló de desmontarlas. Por informes de corrupción, en la mitad de su mandato despidió a todos los alcaldes locales y los reemplazó por mujeres. Samuel Moreno, como era de esperar, no encaró el problema. Clara López desmanteló las UEL, sin acudir a ningún mecanismo de reemplazo, lo que es inexplicable. Y ahora, a punto de cumplirse dos años del mandato de Petro, empiezan a proliferar los datos sobre falta de transparencia en las operaciones de las alcaldías.
Varias cosas explican esa recurrencia. En primer lugar, la forma como son designados los alcaldes locales: el alcalde mayor los escoge de una terna que le pasan los ediles. Es como si al burgomaestre lo designara el presidente de la República de una terna elaborada por los concejales. Llegaría lleno de compromisos con ellos [Ver “El sistema de selección de los alcaldes locales deja mucho que desear”].
Los FDL tienen un objeto amplísimo y los alcaldes un gran margen de maniobra para definir qué financian con sus recursos. La prohibición de hacer inversiones que generen gastos recurrentes (como los servicios públicos o la remuneración de médicos y maestros, que hay que comenzar a pagar desde que se construye un hospital o un colegio), es en principio racional, pero ha terminado orientando la plata de los fondos hacia proyectos volátiles. Por esa y otras causas los que se financian son dispersos, repetitivos y de bajo impacto económico y social. ¿Qué tal que el presupuesto de Bogotá se aplicara a un fondo de libre disposición y sin gastos recurrentes, manejado por un alcalde mayor “ternado” por los concejales? Esa es la lógica en lo local.
La discrecionalidad con que cuentan los alcaldes para manejar los fondos facilita las presiones de las Juntas Administradoras Locales (JAL). Es frecuente oír que algunos ediles se asocian con funcionarios de los organismos de control para apretar más, y que estos funcionarios también actúan por cuenta propia. Circulan anécdotas sobre miembros de las JAL que aconsejan a los alcaldes terminar su período “con platica” para poder pagar su defensa en las investigaciones fiscales y disciplinarias que se les vendrán, y que de pasada “ayuden” a los propios ediles.
Con el paso del tiempo se han ido conformando redes de funcionarios y ex funcionarios de alcaldías y de fundaciones y asociaciones que tienen vínculos con ediles y concejales. Son redes que acumulan mucha experiencia en la contratación local y recurren a prácticas poco transparentes para sacar tajada de los FDL. Las fundaciones suelen tener un objeto social muy abierto y contratar actividades muy disímiles, con varias alcaldías a la vez, lo que siembra serias dudas sobre la calidad del servicio que prestan.
Por fortuna hay alcaldes y colaboradores suyos con resorte moral para no ceder a las tentaciones, y muchos ediles rectos, que hacen su papel en la vigilancia de los recursos públicos. De manera que no pueden hacerse generalizaciones y aplicarlas a todos los casos. Sin embargo, eso no puede ocultar los flagelos de que adolece la contratación local.
Es triste que los FDL naden en dinero –los hay con más presupuesto que algunas Secretarías Distritales– mientras las alcaldías carecen de medios para costear las funciones específicas del gobierno local: aplicar las normas sobre seguridad y convivencia, construcciones, espacio público, ruido, escombros, etc., etc.
La Secretaría de Gobierno coordina en teoría las alcaldías locales, pero no se da abasto. Valdría la pena pensar en crear una Secretaría de Seguridad y Convivencia y concentrar la de Gobierno en las relaciones políticas y con el Concejo y en dar soporte a los gobiernos locales.
El Gobierno de Petro ha intentado racionalizar los FDL. Les ordenó destinar el 40% de sus recursos a la malla vial local y les prohibió costear comedores comunitarios –los que financiaban eran un desastre– y becas en entidades educativas, contratadas en gran medida con instituciones de garaje. Pero se requiere una reingeniería más amplia de las alcaldías y sus fondos de desarrollo, que podría implicar reformas legales. Habría que redefinir las funciones de las alcaldías, trasladar buena parte de los recursos de los fondos a costear las funciones específicas del gobierno local, profundizar la delimitación de las líneas de inversión, crear un registro de entidades contratistas unificado para toda la ciudad, prohibir nuevas contrataciones con las incumplidas, reducir los casos en que se puede acudir a la contratación directa o “a dedo”, designar interventores desde la Alcaldía Mayor, y pactar y monitorear los impactos de cada proyecto.
Esta información tiene 10 comentarios

Alcaldias Locales

Por: Edgar Montenegro    Fecha: 14 Nov 2013 20:00

Comparto que hay que ir a fondo. Pero el fondo no son las expresiones de corrupción y/o desgreño administrativo de los Fondos Locales, la incapacidad y/o negligencia de los Alcaldes Locales o pugnas partidistas de ocasión. Algunas Localidades de Bogotá son mas densas y complejas que la mayoría de las capitales departamentales de Colombia pero sus estructuras administrativas son mas precarias que las de los Municipios menores de 50.000 habitantes. No hay real descentralización, lo que hay son unos recursos de miseria para desarrollo institucional local, que no se da y para la pobreza y sectores vulnerables, que abundan y se han acostumbrado a la mendicidad. Con todo se ha empobrecido espiritualmente a las dirigencias sociales y la participación es el bufón de las administraciones locales. Las JALs, como las JACs son las escuelas primarias de la politiquería ciudadana. Debe irse a fondo sobre Planeación y Participación Locales, l@s funcionari@s de las entidades distritales en cada Localidad deben encaminarse a ser Gabinetes con el prospecto del Plan respectivo y su armonización con el Distrital. En fin. Lo peor serían los paños de agua tibia para este señalado mal. Y desde el Concejo que iniciativa habrá, que no sea solo un buen artículo.

Alcaldías Locales

Por: Barbara Venegas Alba    Fecha: 14 Nov 2013 17:04

Excelente explicación y puesta en contexto para una novata en estas lides que como yo, propuso y fue aceptado su nombre para ejercer la representación legal de la Jac de Guaymaral y crédula confió en la palabra de Marisol Perilla, Alcaldesa de Suba cuando anuncio públicamente que invertiría en el Sector y Vereda, sin importar ningún tipo de sesgo -como debe ser- por supuesto en concordancia con el Plan de Desarrollo presentado tanto por la Alcaldía Mayor como por la Local y de acuerdo a lo consignado en los tantísimos ejercicios de participación a los que como Comunidad fuimos convocados; si bien es cierto e importante mi ganancia personal en conocimiento y experiencia, es frustrante la actual situación pues no ha mejorado, ni se han solucionado los graves problemas de la comunidad que represento; por eso me gustaría que "alguien", y ése podría ser ud., en un siguiente escrito proponga soluciones factibles para superar la crisis de credibilidad, de gobernabilidad y de autoridad en fin que ha todos -no solo a Progresistas- viene afectando, y puedan hacerse los cambios a corto, mediano y largo plazo.

Aportes al debate

Por: Gabriel    Fecha: 14 Nov 2013 10:16

Es triste que luego de dos años de gobierno, se siga descubriendo el agua tibia y no se vean soluciones reales del gobierno Petrista. Como muy bien lo argumenta CVR (soy fiel seguidor de su boletín virtual), la situación de las alcaldías locales se encuentra sobrediagnosticada y sólo Peñalosa, Mockus y Lucho, hicieron reformas para sanear la situación.

En las Administraciones de Peñaloza y Mockus (no soy verde soy de izquierda) se promovió la participación local en los encuentros ciudadanos, como medida de participación, control, veeduría y priorización de necesidades locales, a través del Acuerdo 13 del año 2000. Las UEL eran unidades de apoyo técnico y legal que estaban en cada secretaría y que como propone el mismo CVR, ayudaban a reducir la contratación directa o a dedo, supervisar la labor de interventores que debían contar con cualidades técnicas y no ser amigos del Alcalde o Edil de turno y lo más importante evitar que se contrataran organizaciones incumplidas, y se pudieran medir los impactos de cada proyecto, ya que habían equipos especializados sobre cada tema para asesorar en lo local. Es pertinente señalar por ejemplo que la UEL de la SDIS era la que costeaba los comedores comunitarios y ejercía supervisión conjunta con las Alcaldías locales de esta estrategia que arrancó con notable éxito en Bogotá sin Hambre, se politizó con Samuel-Clara y finalmente perece en el gobierno petrista, pero no porque fuera esta institucionalidad la culpable, sino la politiquería que hizo el gobierno del PDA al acabar, con la falacia de la descentralización, las UEL y darle todo el manejo a las mafias locales de la contratación con la expedición del decreto 101 de 2010, decreto por lo demás perverso en su espíritu de reglamentación y reformista, ya que lo único claro que hizo fue acabar con las UEL y con un discurso idealista decir que las localidades se fortalecerían con un esquema de gestión territorial, que nunca avanzó más allá de la contratación a dedo y el poder de las clientelas locales. Decreto que se encuentra vigente y ante las denuncias de CVR esperaríamos se reforme.

En la Administración Lucho, en una hábil estrategia para evitar las presiones políticas de los concejales y mafias locales, Lucho Garzón le acepta la renuncia a un año de gestión de los primeros alcaldes y nombra sólo mujeres con altas capacidades (algunas en encargo desde el nivel central) para sacar su proyecto adelante, para esto gestionó en tiempo record con el difícil gobierno de Uribe la promulgación del Decreto 1350 de 2005 “Por el cual se reglamentan parcialmente los artículos 84 y 102 del Decreto-ley 1421 de 1993, en lo que tiene que ver con el proceso de integración de ternas para la designación de los Alcaldes y el nombramiento de los Personeros Locales”. Y a su vez su destacada secretaría de gobierno proyectó el Decreto 342 de 2006 "Por el cual se establecen medidas para la integración de ternas y designación de Alcaldes Locales en el Distrito Capital, en cumplimiento del Decreto Nacional 1350 de 2005". Complementario a esto, continuó con las UEL y en desarrollo de la reforma administrativa de 2006 (Acuerdo distrital 257 de 2006), descentralizó competencias a las alcaldías locales a través del decreto 612 de 2006, complementario al Decreto 854 de 2001 que fue la contribución de Mockus a la definición de competencias en las localidades.

El triste que los ciudadanos que creímos en los discursos de Petro sobre anticorrupción, descentralización y buen gobierno, y en esto debemos ser autocríticos, seamos testigos de la debacle del gobierno en las localidades por las siguientes decisiones:

Desmantelamiento total de la institucionalidad de direccionamiento y control con las localidades, luego del Decreto 101 de 2010 y el vacío de directivos que conozcan el tema en la Secretaría de Gobieno, ya que los nombrados por los guillermos, no dejan de ser personas sin el mayor conocimiento ni mérito para direccionar los alcaldes locales.

Desamantelamiento del sistema distrital de participación, veeduría y control en las localidades, ya que sin reformar el acuerdo 13 de 2000, en el primer año de gobierno se realizaron “cabildos” que no decidieron ni priorizaron nada (SDP quedó con 14.000 ideas sin responderle a los ciudadanos), y que si deslegitimaron en ejercicio de priorización y elaboración de planes de desarrollo local que se venían haciendo con éxito en los últimos diez años.

Elección del más marcado cálculo político y sin el menor mérito en las localidades, ya que de todos sólo en un par de localidades, cuentan con el mérito, los estudios y experiencia para esta labor gerencial, y se conoce con todas las evidencias que los alcaldes optaron por la modalidad a dedo y resultaron contratando con las mismas fundaciones que en su momento denuncio Petro, CVR y Avellaneda.

Visto lo anterior, si hubo esfuerzos conjuntos y continuos de ciudad, de los gobiernos de 1998 a 2006, lamentablemente la politiquería se enquisto en el gobierno Samuel-Clara y en este último de Petro, el remedio ha sido peor que la enfermedad.

Alcaldías Locales

Por: Agenda Pública    Fecha: 14 Nov 2013 09:36

Activar las veedurias ciudadanas, dotandolas de herramientas legales, en unión a la personería, la procuraduría, la contraloria, la fiscalia, siempre cuando sean moralmente independientes, éticamente públicos.

Alcaldías Locales

Por: Barbara Venegas Alba    Fecha: 14 Nov 2013 16:09

El artículo del Concejal de Roux aclara un poco la frustración, confusión y dudas que tengo sobre la ausencia de inversiones en el Sector y Vereda Guaymaral, UPR Norte, Localidad de Suba luego de años de trabajo… y estoy de acuerdo con su comentario sobre activar las veedurías ciudadanas…quiero escuchar más sobre el asunto pero siempre y cuando estén dispuestos también a abrir el espacio para escuchar la problemática de la Vereda y Sector de Guaymaral, pues no quiero seguir siendo "convidada de piedra".

FDL

Por: armando arteaga    Fecha: 14 Nov 2013 08:40

no deja de ser inconveniente que el Alcalde nombre de una terna presentada por el Concejo, sin embargo esto no es per se, condición de compromisos ineludibles, pues el concejo nombra contralor de una terna presentada por los Tribunales superior y administrativo y esto no implica compromisos con los magistrados. El problema de la falta de transparencia en la contratacion local, radica en las costumbres, en la falta de control fiscal, disciplinario e interno, los dos primeros como represivos y el interno como correctivo, la pregunta es ¿quien ejerce control interno en las alcaldías locales? se puede aprovechar la Ley 1474 y desde ese punto nombrar asesores o jefes de control interno por el Alcalde que enfaticen en el control administrativo de la Contratacion, en los términos del Art. 65 de la Ley 80 de 1993, estos asesore de control interno locales deberán reportar a la Oficina de Control Interno de Gobierno. es un procedimiento que permitiría administrar el riesgo de mala contratación y establecer los controles adecuados. o lo otro es que la Oficina de Control Interno de la Alcaldía Distrital realice la función de control administrativo de la contratacion a través de auditorias, empezando con auditorias forenses dadas las presuntas irregularidades que se anotan.

Alcaldías Locales (incapacidad? envidia por el manejo del dinero? Menos contratos para Fundaciones y más empleo para profesionales asesores? Deseo de los Concejales por tener el control del dinero? Centralismo o descentralismo ?

Por: Guillermo E. Ulloa G    Fecha: 14 Nov 2013 08:39

Competencias

Por: Carlos Lozada    Fecha: 14 Nov 2013 08:12

El problema radica principalmente en competencias. El gobierno de Petro avanzó en un bien camino con la Directiva 005 de 2012, pero falta un ordenamiento legal más amplio que aclare competencias.

Sistema de Peñalosa

Por: Federico    Fecha: 14 Nov 2013 07:13

En su artículo se plantea que el sistema utilizado por el ex alcalde había sido una respuesta a esa necesidad. Lo utilizó Mockus también. A pesar de identificar el problema usted no plantea soluciones. Por qué no hacer lo que hizo el ex alcalde?

FDL

Por: Ricardo    Fecha: 14 Nov 2013 03:46

Tiene muy bien analizado el problema y tiene también la solución. Pregunto: existe el suficiente apoyo político para presentar un proyecto de acuerdo sobre el tema y sacarlo adelante?

Importante.

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